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Festival Internacional Da Vinci 2019

Felipe Romero

Felipe Romero Cortés nace en la Ciudad de México. Tiene una infancia normal como cualquier otro niño los primeros siete años de su vida. A la edad de 8 años tuvo un accidente con los cables de alta tensión que le provocaron quemaduras de 3° grado en ambos brazos y espalda; esto ocasionó que sus manos perdieran movilidad por las quemaduras que estaban muy profundas en la piel y tuvieron que ser amputadas porque ya no las podía utilizar.

Con tenacidad, tuvo que enfrentar los problemas y poder vencerlos con los retos que se proponía a lograr con éxito. En las diferentes etapas académicas que tuvo, a sus 21 años logró concluir todos sus ciclos escolares desde el preescolar hasta la preparatoria.

Para volver a su vida anterior con las actividades normales que realizaba, tuvo que empezar de nuevo y al paso del tiempo fue desarrollando nuevas aptitudes y habilidades que no sabía que estaban dentro de él pues las desempeñaba con sus pies y sus antebrazos a fin de poder valerme por sí mismo, aunque al principio fue complicado, pudo adaptarse rápidamente. 


Estando en el hospital jugando con sus pies, le llamó la atención a una enfermera, ella se lo comentó a una de las trabajadoras sociales y fue así donde empezaron a buscar la manera de desarrollar esa habilidad que tenía y en esa búsqueda encontraron una Asociasión denominada Asociación de Pintores con la Boca y con el Pie (APBP) donde pintan personas con diferentes discapacidades.
Como un reto empezó a  tomar clases de dibujo con un profesor que no podía usar sus brazos debido a la enfermedad que tenía y que ya era becario de la Asociación de Pintores.
Después de un tiempo gracias a la ayuda sus padres y profesores pudo encontrar el amor al arte, la belleza de la naturaleza y toda su fauna, pues había cambiado su perspectiva por completo: ya no veía un simple paisaje o un bodegón, pues ahora su vista se enfocaba en las formas de la cosas como lo son su color su textura, su sentido, incluso hasta su aroma se podía sentir y fue entonces como se pudo expresar libremente en la pintura, lo que realmente sentía con su nacionalidad, sus raíces, sus gustos de una manera más artística y así poder transmitir una sensación en el espectador.